Con partidas.

Ella llora, él llora. A mi me da pena. Yo lloro.
No sé por qué, pero lloro. Tengo algo, siento como lloran todos. Siento esa madrugada, lágrima por lágrima.
Lo veo, los veo. Todos lloramos. La vida que vivió y que ahora deja. Su colegio, sus amigas, sus amigos, sus momentos en el claustro, su novio...
Todo, deja todo. No se lleva nada, lo deja todo como los cimientos que comenzaban a formar parte de la base de una bella vida. Ahora tiene que comenzar de nuevo, desde cero. De nuevo, un nuevo cimiento. Una nueva sonrisa que tendrá que construir en su bello rostro. Un beso, un adiós,  un 'te amo', y todo de nuevo.
Una lágrima, un abrazo, un simple y detestable gesto de querer ser fuerte y no poder, de querer dejar de llorar y no poder.
Dos corazones que se separan por tiempo indefinido, pero que pronto se verán de nuevo, con su amor a flor de piel.

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